Habrá que preguntarle al Dr. Max Puig, si la señora o las señoras del servicio de su casa tienen garantizadas sus pensiones, su seguro médico, su seguro de accidentes laborales y que, además de eso, les paga preaviso, cesantía, vacaciones y que del resultado de sus propios ingresos y gastos, también les paga su bonificación anual.
El candidato presidencial de la Alianza por la Democracia en su afán populista, ha propuesto incluir a las trabajadoras domésticas en una eventual reforma al código laboral. Por captar adeptos para después venderlos como si fueran reses, se pasó de la raya. ¡Qué bárbaro!